Descripción: 

La cantera está localizada al norte del término municipal de Valdilecha (Madrid), en el paraje denominado Los Cuarteles, junto a la intersección de las carreteras locales M-221 y M224. La explotación está dedica a la extracción de roca caliza en forma de áridos, principalmente para la producción de hormigones. Cuenta con dos concesiones de explotación de la sección C (denominadas Esperanza I y Esperanza III) y por una sección A (La Insuperable) que se encuentra superpuesta a las anteriores. La propiedad de la práctica totalidad de los terrenos es de Hanson Hispania.

De toda la superficie que abarca, solo se explotan parte de las tres cuadriculas de la Concesión, que corresponden a las zonas autorizadas para su explotación por la DIA (Declaración de Impacto Ambiental) y la resolución de DG de Patrimonio Histórico de fecha 17 de Septiembre de 2014.

La explotación se encuentra en un clima mediterráneo templado, con precipitaciones medias anuales de 440 mm y temperatura media de 13,2 ºC.

Las actuaciones contempladas en los planes de restauración en vigor se basan en el relleno hasta la cota original del terreno de todo el hueco de explotación de la zona este y oeste, mediante el aporte de tierras excedentarias  y residuos no peligrosos. El resto del hueco de cantera se restaurará con taludes perimetrales.

Descripción del habitat, flora & fauna: 

Flora

El área correspondiente a la explotación y su entorno, comprende la vegetación climática óptima de la serie Mesomediterránea Castellano-Aragonesa basófila de la encina (Bupleuro rigidi - Querceto rotundifoliae sigmetum - mapas de vegetación de S. Rivas-Martínez).

Corresponde en su etapa madura a un bosque denso de encinas, con un sotobosque arbustivo no muy denso. El clima es de tipo seco-medio y los suelos ricos en arenas-arcillosas.

El área que rodea a la cantera está compuesta principalmente por terrenos agrícolas de secano, baldíos, áridos yesíferos y roquedos calizos con pinar de repoblación forestal y manchas dispersas de coscojar-espartal.

La aparente simplicidad de estos paisajes atesora formaciones de matorral y pastizal xerofítico altamente especializadas, que junto con la existencia de líquenes y briofitos, conforman un tipo de formaciones tremendamente importantes, desde el punto de vista ecológico, al tratarse de comunidades mixtas integradas por especies muchas veces endémicas o de gran singularidad. Con un papel fundamental frente a la erosión eólica e hídrica y el sostenimiento de una rica fauna de aves, mamíferos, reptiles y sobre todo artrópodos, que los convierten en hábitats de gran valor.

Este tipo de vegetación, recogida como hábitat prioritario (1520) por la Directiva 92/43/CEE de 21 de mayo de 1992 (Directiva de Hábitats) bajo el epígrafe de “Vegetación gipsícola ibérica” debido a su singularidad y a su valor biológico y ecológico, presenta importantes adaptaciones a las condiciones casi extremas del entorno, caracterizado por un régimen hídrico muy seco, con fuertes pendientes, pH sumamente alcalino, elevada proporción de carbonatos, presencia casi nula de materia orgánica y una textura fina debido a su alto contenido en arcillas y margas.

Más concretamente, en el lugar de la explotación, se localizaba una amplia zona de labor intensiva correspondiéndose con cultivos agrícolas de secano.

Fauna

La fauna existente en el entorno más próximo está formada  por distintas especies de anfibios, vinculadas la  mayoría a las masas de agua de arroyos, acequias y charcas, siendo las especies más comunes las siguientes:

  • Sapo partero común (Alytes obstetrícans)
  • Sapillo pintojo ibérico (Discoglossus galganoi)
  • Sapo de espuelas (Pelobates cultripes)
  • Sapo común (Bufo bufo)
  • Sapo corredor (Bufo calamita)
  • Rana común (Rana perezi)

En cuanto a los Reptiles que se encuentran en el área de estudio, nos encontramos con:

  • Culebrilla ciega (Blanus cinereus)
  • Lagarto ocelado (Lacerta lepida)
  • Lagartija ibérica (Podarcis hispanica)
  • Lagartija colilarga (Psammodromus algirus)
  • Lagartija cenicienta (Psammodromus hispanicus)
  • Culebra de escalera (Elaphe scalaris)
  • Culebra bastarda (Malpolon monspessulanus)
  • Culebra lisa meridional (Coronella girondica)
  • Culebra viperina (Natrix maura)

Las aves son en su mayoría especies identificadas y relacionadas con zonas abiertas (esteparias, cultivos o de pastos) o con vegetación adehesada, tales como olivares, viñedos, y matorrales aclarados. Se detectan las siguientes especies:

  • Perdiz roja (Alectoris rufa)
  • Alondra común (Alauda arvensis)
  • Cogujada común (Galerida cristata)
  • Cogujada montesina (Galerida theklae)
  • Bisbita común (Anthus pratensis)
  • Triguero (Miliaria calandra)
  • Pardillo común (Carduelis cannabina)
  • Estornino negro (Sturnus unicolor)
  • Urraca (Pica pica)
  • Corneja negra (Corvus corone)
  • Grajilla (Corvus monedula),
  • Alcaudón real (Lanius excubitor)
  • Alcaudón común (Lanius senator)
  • Pito real (Picus viridis)

Existen  igualmente especies forestales, asociadas a las masas arbóreas o zonas con mayor cobertura vegetal, dentro de este grupo se encuentran:

  • Esmerejón (Falco columbarius)
  • Ratonero común (Buteo buteo)
  • Paloma torcaz (Columba palumbus)
  • Pinzón vulgar (Fringilla coelebs)
  • Verderón común (Carduelis chloris)
  • Zorzal común (Turdus philomelos)
  • Zorzal alirrojo (Turdus iliacus)
  • Carbonero común (Parus major)

Asociadas con el matorral denso,  los setos que separan los campos de labor, y la vegetación palustre de cursos de agua, se distinguen numerosas especies entre las que destacan:

  • Buitrón (Cistícola juncidis)
  • Curruca rabilarga (Sylvia undata)
  • Curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala)
  • Petirrojo (Erithacus rubecula)
  • Mirlo común (Turdus merula)
  • Escribano montesino (Emberiza cia)
  • Tarabilla común (Saxicola torquatus)

Por último, en referencia a los mamíferos, en las zonas cercanas a la explotación se encuentra una enorme abundancia de liebre ibérica (Lepus granatensis) y conejo (Oryctolagus cuniculus). En las laderas y cerca de los campos de cultivo se localizan toperas de topo ibérico (Talpa caeca), así como topilleras (de una o varias especies del género Microtus).

Aunque no se detectaron, es de esperar la muy probable presencia de otras especies de roedores como el ratón de campo (Apodemus sylvaticus), el ratón doméstico (Mus domesticus), el ratón moruno (Mus spretus) y la rata negra o campestre (Rattus rattus).

Dentro del grupo de ungulados es segura la presencia en la zona de corzo (Capreolus capreolus) y jabalí (Sus scrofa), especies cosmopolitas que se han adaptado perfectamente a las condiciones existentes. Los carnívoros, se ha determinado su presencia mediante el reconocimiento de indicios como huellas y excrementos, siendo habitual la presencia de mesomamíferos como zorro (Vulpes vulpes), garduña (Martes foina) y gineta (Genetta genetta).

Ongoing nature project:

En 2016 se han llevado a cabo una serie de actuaciones contempladas en el Plan de Acción de Biodiversidad, siendo las  actuaciones realizadas las siguientes:

Construcción de muro de piedra seca como recurso ecológico:
Las estructuras tradicionales como los muros de piedra poseen características de interés a nivel biológico, como elemento ambiental diseñado y gestionado para ofrecer una amplia gama de servicios ecosistémicos. Se comportan como infraestructuras verdes funcionales que puede establecer multitud de relaciones interespecíficas de distinto nivel, por lo que adquieren especial importancia en la conservación de la biodiversidad, patrimonio natural y el paisaje.
Estos muros están dotados de una permeabilidad extraordinaria a los flujos de biodiversidad, ya que permiten el tránsito y el establecimiento de numerosas especies vegetales y animales. Dependiendo de su longitud y los territorios que recorra, se puede analizar su carácter conector, ya que actúa como un verdadero corredor ecológico con un destacado papel ambiental.

Son numerosos los grupos de flora y fauna que aprovechan estas construcciones para realizar la totalidad o parte de su ciclo vital. Habitando estos enclaves multitud de familias de musgos y líquenes, además de plantas vasculares, reptiles, pequeñas aves y artrópodos, estando estos grupos tradicionalmente vinculados con estas formaciones. Teniendo en cuenta las condiciones del entorno de la explotación, se considera especialmente útil generar un pequeño muro de piedra seca, que sirva para estabilizar poblaciones y relaciones ecológicas como parte del Plan de Actuación de Biodiversidad en las parcelas restauradas.

Construcción de dos pequeñas balsas de agua para fauna local:
La construcción de sistemas de charcas artificiales de agua es una actuación contemplada en muchos de los planes de biodiversidad realizados para las explotaciones, dada la versatilidad de sus usos y su capacidad de atracción de fauna. Sin embargo, la funcionalidad diseño y ubicación de cada una debe adaptarse a las particularidades de cada explotación y a las funcionalidades ecológicas que se les quieran otorgar.
Por ello es necesario evaluar atentamente el terreno y seleccionar la mejor ubicación, con criterios de conectividad ecológica; pero procurando también que el emplazamiento, permita mantener un nivel aceptable de agua el durante el mayor tiempo posible.

Levantamiento de majanos para fomento de lepóridos y lacértidos.
Los sistemas de túmulos de piedras representan una opción adecuada para el mantenimiento y fomento de algunas especies que tienen preferencia por este tipo de estructuras, normalmente por ejercer una acción protectora y permitir su reproducción. En el caso de los reptiles las utilizan como áreas de caza, debido a los insectos que se pueden instaurar en este tipo de formaciones. Además las condiciones térmicas que genera este tipo de túmulos resulta un atrayente de gran valor para de las distintas especies de lacértidos y ofidios. Para lepóridos como el conejo de monte (Oryctolagus cunniculus) y otros pequeños mamíferos, los túmulos son una de las más eficaces medidas para garantizar el equilibrio de sus poblaciones a nivel local, ya que emplean estas estructuras como lugares de refugio y cría.

Levantamiento de túmulos como zona de reproducción y atalaya para mochuelo común (Athene noctua).
Como mejora al proyecto de ejecución anual, y teniendo en cuenta las características del entorno agrícola que circunda la cantera, se optó por la construcción de dos túmulos que permitirán el asentamiento de mochuelo común (Athene noctua).
La disponibilidad de material, permitió adaptar dos de las estructuras de piedra tanto para pequeños mamíferos como para mochuelo, y asi para mejorar las condiciones a nivel local de esta un ave en serio declive.